Guillermo Whitelow. Director del Museo de Arte Moderno

... este nuevo camino le permite ejercer con mayor empeño sus conocimientos técnicos, ahondar el dibujo, refinar la materia cromática, cuidar la composición. Nada de lo cual impide que su fantasía cobre vuelo y se encienda en abigarrada sucesión de elementos. La realidad tiene su eje en la figura que remeda la pose del modelo, un retrato verdadero o fingido, lo mismo dá, y se cubre de aditamentos, como echándose encima un ropaje caprichoso. La vivacidad, el ritmo, el rico detalle de un pincel prolijo realza, nos franquea la entrada a lo onírico, a un ensueño que en la mejor tradición, nos mantiene en vilo frente a lo desconocido.

Año 1979

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