Rosa Faccaro. Crítica de arte

... La obra actual de Poupée Tessio nos remite a un juego interpretativo del mundo de la imagen. Su obra se construye con un palincesto, en el cual la artista plantea sucesivos planos, imágenes y escrituras gestuales. Se puede percibir en las actuales pinturas una situación, una experiencia de origen antropológico, donde los sedimentos culturales de ciertas iconografías forman un espacio referencial donde se contaminan los lenguajes.
En este escenario espacial descansa su sistema objetual. Este escenario nos remite a las claves simbólicas de su mundo pictórico.
Los objetos reposan en la horizontalidad, mostrando su implacable presencia, originan otra reflexión. Estas citaciones muestran una historia, la historia de la civilización occidental.
La artista percibe en estas borraduras otro tiempo, otra historia. Lo que podemos ver, hay que agudizar la mirada, mirar atrás, a lo lejos, en los fondos de las imágenes míticas veladas, me refiero no sólo a su pintura, sino al cuerpo que constituye la imagen en la textura que compone su imaginaria, donde la artista halla la experiencia abierta a nuevas dimensiones creativas.

Año 2000

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… su obra presenta una característica que atraviesa su mundo creativo, en el cual la artista cuestiona los vínculos y la participación femenina en la sociedad actual. Es la mujer en su inscripción histórica a partir de la década de los setenta, la que adquiere una especial importancia dentro del campo del trabajo, de la educación y de la cultura. Así lo declara la artista en varias oportunidades y lo va a demostrar al reflejar la conducta social de la mujer dentro de un sistema visual, como una metáfora imaginaria, en el mundo de la moda y del diseño.

En la obra de Poupée Tessio, la historia de “la Nelly”, constituye uno de sus aciertos populares. La artista profundiza la mirada hacia esa realidad cultural y al mismo tiempo con una resolución plástica original-que se resuelve entre el dibujo y la pintura- inventa una técnica que se ajusta a las tiras humorísticas dibujadas a través de guiones visuales con textos. Es en estas series donde surge su interés por lo popular. La historia de la Nelly y del Julián, conquista para el mundo de la plástica, personajes reales porteños. (…). La visión aguda y crítica de la escena porteña iba a ofrecerle en el arte y la vida, protagonistas para su escena plástica, que la artista presenta como un referente valioso de una realidad social.

En esta serie de obras, Poupee se propone nuevamente construir desde los fragmentos, esta vez con papeles que alguna vez envolvieron un regalo, contaron alguna historia o guardaron algún secreto. Esos papeles ahora se incorporan generando silencios entre intrincadas texturas gráficas y junto a guardas con cierta reminiscencia precolombina; donde el preciosismo de la línea marca el ritmo de las composiciones.

Poupée Tessio incorpora la figura del árbol como un arquetipo de vida y de fuerza en crecimiento. (…) La actitud contemplativa es un valor que presta inmensidad a una impresión efímera y particular. Las imágenes pintadas son realidades humanas, no basta referirse a estas imágenes, hay que vivirlas en su inmensidad poética. La imagen del árbol, símbolo de la vida y de la muerte, es citada en los diversos enfoques de las ciencias espirituales tradicionales, y se traduce como metáfora de la germinación y crecimiento interior que se renueva constantemente. Es la clave simbólica la que lleva a comprender el cuerpo de la imagen perseguida por la artista como soporte de futuras transformaciones. La interpretación de lo que acontece no puede cerrarse sino permanecer abierta, al devenir de las experiencias….

“La artista como poeta y creadora de signos, obedece a las leyes de la creación, estas leyes invisibles podrían enunciarse de este modo:

Una hoja tranquila hace crecer el alma, crecer el estío, crecer el mundo. La calma se instituye como una emergencia del ser, como un valor que domina, pese a un mundo convulsionado."

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